¡Bienvenido el trimestre 18-P!

El dia de hoy, la vida de nuestra Unidad se renueva de manera vigorosa. Estamos en el comienzo de un nuevo trimestre (18-P) en el que, una vez más, aulas, laboratorios, talleres, biblioteca, auditorios y todos los espacios del campus que compartimos, estarán llenos de las actividades que nos definen y dan sentido.

En esta ocasión especial, el inicio de clases coincide con el ingreso de una generación de estudiantes, así como con el inicio de una nueva gestión en la Rectoria de la Unidad. Por ello, es un momento propicio para reflexionar brevemente sobre el significado del quehacer universitario que desarrollamos en distintos ámbitos.

En efecto, esta es una oportunidad espléndida para reafirmar el orgullo de pertenecer a una de las mejores universidades públicas del país. La UAM, y la Unidad Azcapotzalco en particular, se han convertido en un referente de primer orden en el campo de la educación superior, representando para miles de jóvenes una opción privilegiada para realizar sus estudios de licenciatura o de posgrado. A lo largo de sus más de cuarenta años de existencia, esta Casa Abierta al Tiempo se ha consolidado, nacional e internacionalmente, dándonos, a quienes aquí convivimos, un sentido de pertenencia que está en la base de nuestra identidad.

A través de las labores de docencia, investigación y preservación y difusión de la cultura, cada una de nosotras y nosotros podemos darle sentido al presente y forjamos nuestro porvenir. Y lo hacemos reivindicando los grandes valores de la libertad, la tolerancia, el respeto a la pluraridad y el uso de las ideas como fundamento de un diálogo compartido.

Quienes hoy llegan a las aulas de la UAM Azcapotzalco, así como quienes ya están aquí desde hace más o menos tiempo, podrán constatar cotidianamente el enorme valor que representa contar con un campus que nos dignifica como personas, que nos abre múltiples oportunidades vitales y que, por eso mismo, tenemos que preservar y mejorar. En ese sentido, hago votos para que de manera conjunta, realicemos nuestros mejores esfuerzos para darle a la UAM Azcapotzalco un horizonte de desarrollo cierto y promisorio.

La experiencia que vivimos los últimos meses, que generó inquietud, debate y hasta litigio en torno al proceso de sucesión en la rectoría de la Unidad, tendrá que ser aprovechada de la mejor manera para, a través de la autocrítica constructiva, encontrar nuevos puntos de consenso, de colaboración y consolidación institucional.

De manera gradual pero continua, se irán desplegando iniciativas en los más diversos ámbitos de la vida universitaria, que harán posible que nos reconciliemos con lo mejor de nuestras tradiciones académicas y que, a futuro, cumplamos a cabalidad con nuestros compromisos y responsabilidades en tanto institución pública.

Invito, pues, a todas y a todos los miembros de esta gran comunidad, a seguir adelante con la mejor de las voluntades y con el mayor de los entusiasmos. Se lo debemos a las y los jóvenes que hoy se suman a ella. Se lo debemos, también, a nuestros proyectos de investigación y vinculación que merecen el mejor de los ambientes para preservarse y consolidarse. Y se lo debemos, sobre todo, a las y los mexicanos que con su trabajo y contribución han hecho posible la construcción de esta casa común.

En la UAM Azcapotzalco, como gran espacio civilizatorio caben todas las ideologías y todos los proyectos, en el marco del respeto recíproco que nos debemos unos a otros.

Vamos, en esta ruta, a dar lo mejor de nosotras y nosotros para que este nuevo ciclo que hoy se abre, sea armonioso, fructífero y satisfactorio.

¡Bievenidos todas y todos a este inicio de trimestre!


Dr. Roberto Gutiérrez López

Rector de la Unidad Azcapotzalco